La mirada heredada
Homenaje a José Luis Cienfuegos
Por Juan Canteli Maza
Cinefilm dedica su primer número a una de las figuras clave del Festival Internacional de Cine de Xixón (FICX), al gestor y dinamizador cultural José Luis Cienfuegos (1964-2025), que el pasado mes de diciembre, pocos días después de celebrarse el 63º edición, falleció repentinamente, dejando un vacío en el mundo del cine.
José Luis Cienfuegos y una forma de entender el cine
Hablar de Cienfuegos es hacerlo sobre una forma de entender el cine que hoy se necesita más que nunca: la del arrojo como motor de cambio, la curiosidad como método y la convicción de que un festival no es una simple secuenciación de pases sin sentido, sino un organismo vivo capaz de alterar, para bien, su ecosistema cultural.
Su nombre quedó ligado para siempre al FICX, pero reducir su legado a un cargo o a unos años de dirección sería injusto. Cuando asumió la dirección del FICX, el certamen era una cita respetable, pero le faltaba algo. Cienfuegos le dio esa frescura necesaria para catapultarlo más allá de nuestra región y recuperar el prestigio que en su día impulsó su creador Isaac del Rivero. Junto a su equipo generó un espacio donde el cine contemporáneo más incómodo, radical o inclasificable se abría ante un público dispuesto a dejarse interpelar. No se trataba solo de programar películas «de esas modernas» como tildaban algunos, sino de cambiar la relación entre las películas y la ciudad. El festival dejó de ser un evento más para convertirse en una experiencia compartida, casi cotidiana, que invadía salas, bares, calles y conversaciones.
Una de las grandes virtudes de Cienfuegos fue su intuición, algo que compartía con su compañero, el programador de cine Fran Gayo (1970-2025), también fallecido recientemente. Ambos supieron detectar autores antes de que se convirtieran en nombres imprescindibles (Pawel Pawlikowski, Claire Denis, Ulrich Seidl, Abbas Kiarostami, Aki Kaurismäki, etc.), y lo hicieron sin alardes, con una naturalidad que hoy resulta asombrosa. Su programación conjunta nunca parecía responder a modas ni a cálculos estratégicos; más bien daba la impresión de seguir una intuición profundamente cinéfila. Para muchos espectadores el primer encuentro con cierto cine europeo independiente, que estaba lejos de ser descubierto, llegó gracias a su labor en el FICX.
El FICX como ecosistema cultural vivo
Pero la influencia de Cienfuegos no se limitó a los títulos proyectados. Entendió pronto que el cine dialoga con otras artes y otras energías. La música, los conciertos, las actividades paralelas no eran un adorno, sino parte esencial de un ecosistema cultural que atraía a un público joven, inquieto, poco dispuesto a aceptar jerarquías rígidas. El FICX se convirtió así en un espacio de descubrimiento y de pertenencia, un lugar donde uno podía sentirse interpelado incluso sin saber exactamente por qué.
Esa misma filosofía la trasladó después a Sevilla y a Valladolid, adaptándola a contextos distintos sin perder coherencia. Allí donde estuvo, defendió un cine exigente, atento a las transformaciones del lenguaje y a las tensiones políticas y sociales del presente. Nunca fue un programador complaciente. Tampoco un provocador vacío. Su apuesta por el cine de autor partía de una profunda confianza en la inteligencia del espectador.
Una mirada que permanece
Quizá por eso su ausencia se siente de manera tan profunda. No solo porque falte una figura clave en la gestión cultural, sino porque desaparece una mirada. La de alguien que concebía el festival como un espacio de aprendizaje mutuo, donde cineastas, críticos y público podían discutir, disentir y, también, coincidir. Una mirada que deja en herencia para futuras generaciones.
Quienes pasaron por el FICX durante sus años al frente saben que algo cambió allí para siempre. Y aunque los festivales continúen, las películas se sigan proyectando y las alfombras se desenrollen puntualmente, hay una energía —la suya— que se preservará para siempre.
Queda su ejemplo, que no es poco: programar como quien escucha, arriesgar como quien cree y entender el cine como una forma de vida compartida ·
